De Lunáticos y Signos… no comments
Desde mis juventudes metafísicas, siempre he creído que los astros influyen en la vida de todos nosotros.
No hablo de astrología, sino de astrofísica; no de los signos zodiacales, sino de las galaxias, estrellas y sistemas solares.
Es muy fácil entender que todos los cuerpos celestes se afectan entre sí, intercambiando energía en forma de luz, y de materia en forma de meteoritos y cometas.
Nosotros también somos cuerpos celestes y por definición estamos en constante intercambio energético con el universo.
Sabemos que la fuerza de gravedad nos mantiene unidos a nuestro planeta, pero también a los planetas y sus satélites, la Luna en nuestro caso.
Las mareas, el desplazamiento de enormes cantidades de agua de nuestros mares, es el efecto más conocido de la atracción gravitacional que la Luna ejerce sobre el planeta Tierra.
Es innegable entonces, los efectos que debe producir en lo seres vivos que la habitamos, pues nuestros cuerpos están mayoritariamente compuestos por agua: alteraciones en la conducta, en la reproducción, en los ciclos agrícolas, hasta en el estado de ánimo de las personas.
Personalmente he sostenido que, si bien es cierto, la división del calendario vigente en signos zodiacales, no necesariamente influirá en nuestro presente y futuro, al nacer en tal o cual fecha, si he comprobado la existencia de características de personalidad similares entre grupos de personas del mismo signo.
La luna y las estrellas pueden tener que ver con eso. Sin embargo, creo que pudiesen influir no en el alumbramiento sino más bien en el momento de la gestación, es decir durante la unión del espermatozoide y el óvulo para formar el cigoto.
La posición respecto de la tierra de los cuerpos celestes, puede influir en los fluidos corporales, su composición bioquímica y su comportamiento de manera definitiva.
Y como la mayoría de los alumbramientos ocurren alrededor de 9 meses después, de ahí la coincidencia de condiciones astrofísicas que pudieran incidir en patrones de conducta humana por periodo zodiacal.
Si mi teoría es cierta, un alumbramiento a los 7 meses, provocaría que una persona aún siendo Sagitario de nacimiento, por ejemplo, en realidad tenga características similares a las personas del siguiente signo: Capricornio, que es el que realmente le correspondería de haber nacido a los 9 meses.
En fin, como dije antes, no comparto la idea de clasificar a los seres humanos a través del zodíaco, pero puedo atestiguar, después de muchos años de analizar la conducta promedio de quienes me rodean, que hay características comunes entre ellos dependiendo de su fecha de nacimiento y de los meses de gestación.