Alas para Volar…   no comments

Posted at 11:37 pm in General

vicentefox.jpgNo son muchas las cosas que se le pueden agradecer al gobierno de Vicente Fox.

La más significativa para mí­: el poder haber cumplido mi desahuciado sueño de salir de mi México alguna vez en mi vida.

No es que Vicente me haya financiado el boleto de avión ni mucho menos, hizo algo más importante para mí­ y para muchí­simos mexicanos: eliminó la obligatoriedad de contar con la cartilla liberada del servicio militar nacional para poder tramitar el pasaporte.

Por “cosas del sistema” había sido condenado a no tener nunca ese ansiado documento.

Me presenté en tiempo y forma en mi clase a los 18 años cumplidos. Estuve presente en el sorteo previo, y salí con bola negra: es decir, no haría el servicio militar igual que unos cuantos suertudos, y solo me presentarí­a a finales de año a recoger mi cartilla liberada.

Al llevar mis documentos al inicio del año siguiente, me recibieron con la sorpresa de que inexplicablemente “no aparecía mi nombre en la lista por algún error del sistema”. En igual circunstancia quedaron otros muchos jóvenes.

No habí­a forma de hacer el servicio militar, habría que esperar al año entrante para hacerlo pero como remiso.

De recuerdo solo me quedó mi preciosa precartilla con el sello de bola negra en su penultima página, quedando la última reservada para el sello de liberación.

Alguien me confió después, sin poder confirmarlo, que quizá habí­a sido ví­ctima de la corrupción del sistema, y que mi folio quizá habrí­a terminado en alguna de las tantas cartillas falsas que circulan por ahi.

Pasaron los años y el documento se convirtió en imposible de tramitar. Mis datos reaparecieron al tiempo, pero no había forma de reclamar la cartilla.

Me recomendaban solicitarla como una reposición, como si la hubiese recibido y luego extraviado, a ver si pegaba el chicle, pero nunca hice el intento.

Nunca faltaron “consejeros” que me recomendaban que le inventara el sello final, que metiera la precartilla sin liberación, que quizá en un descuido del personal de relaciones exteriores podía pasarla por buena, en fin, ninguna alternativa realmente confiable.

Sabí­a, que en el caso de viajar a los Estados Unidos, el pasaporte no significaba gran cosa, pues se requerí­a de una “visa” como permiso adicional, facultad casi exclusiva de los ricos o acomodados económicamente, por lo que modestamente aspiraba al menos conocer algún país de centroamérica, quizá Guatemala o Belice, por tener frontera con México en el sur.

Después, el cierre del Consulado Americano en Mazatlán, desincentivó aún mas mi interés al respecto. Había que hacer viaje especial hasta Hermosillo, en el vecino estado de Sonora, para tramitar la visa estadounidense.

Entonces llega Fox, anuncia la eliminación de dicho trámite y me abre el mundo de un solo golpe de poder burocrático.

Paradójicamente no fueron los Estados Unidos el primer país del extranjero que tuve la oportunidad conocer, sino España, pero esa es otra historia que quizá les platicaré mas adelante.

Gracias Vicente por darme, en cierta forma, alas… para volar.

Written by admin on Agosto 27th, 2005

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