El encierro es el peor de los castigos. Nada más duro que perder la libertad. En el encierro, se tejen lastimosamente sueños que quizá nunca se cumplan. Ahi, en las catacumbas, un rayo de luz hace la diferencia entre la vida y la muerte.
Hoy es Domingo de Resurrección y puede ser un buen día para renacer. Hace más de dos mil años la muerte hizo lo suyo en el gólgota un viernes como éstos y dos días después la vida resurgió con toda su belleza y esplendor en un domingo como éste.