
Siempre he querido tener en la memoría viva infinidad de frases sabias, cual botiquín emocional y existencial para los primeros auxilios en los accidentes de la vida.
Siempre me pareció imposible tener la mía propia cual eterno aspirante a tomar un lugar en el fraseario universal. Lo he conseguido, creo.
"Si de la abundancia del corazón habla la boca... de la abundancia de la boca calla el corazón". Dixit. Raul Elenes A.
Ad Infinitum. Para la posteridad.